Santiago Liberal

La indiferencia

 

Es dura la indiferencia.

Más cruel que el vacío angustioso
o la espera en una estación apagada
a las dos de la mañana.

Puedes dejarme sin tus besos
cuando parto al alba,
no acariciarme, cuando llego
cansado del trabajo,
puedes privarme un tiempo
de tu sonrisa y tus ojos.
Pero permíteme que te pida algo:

no me arropes ni un segundo
con tu fiera indiferencia.


 

El viaje más largo

 

Quiero pensar en lo que tengo
y no llevar mi mente muy lejos
ni siquiera para doblar una esquina.
Puede quedarse todo aquí
mañana mismo y después,
no recordar para que sirven
las manos por ejemplo
o llegar a la máxima madurez
y contar todas las vivencias
que caminaron contigo
a lo largo de los años
y que a nadie interesan.
Nada es seguro y todo
puede ser programado
aunque solo los relojes
suenen a la hora marcada.

 

 

 

 

 


 

 


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