Maria Sangüesa

 

Hijas de Agar

 

Agar, mujer de barro,
cuna de arcilla sin amor.
Sólo esperaban que engendrases
un retoñar de savia en sus raíces,
sagrada estirpe que se ahogaba
en el regazo estéril de la edad.

Nadie recuerda ya tu huida,
tus huellas se borraron de las dunas.
¿A qué lugar voló tu ángel?
Nosotras…
tuvimos que surcar este desierto
y nunca lo encontramos más allá.


 

Nadie

Rompió la tarde un llanto,
el frío se enredaba en las cortinas
y el dolor en el vientre de la madre.
Nació una niña y era invierno.

Lloró con fuerza, sus puños apretados,
los ojos bien abiertos,
para asomarse al mundo en las pupilas
de aquellos que aguardaban su llegada.

Miraban, temerosos
del viento en los cristales, sacudidos
por una lluvia dura,
calando los tabiques de la alcoba.

Nadie pensó que el tiempo iba fluyendo
y que al nacer mujer le aseguraban
crecer sujeta a calendarios
marcados por atávicas herencias.

Nadie cayó en la cuenta de un futuro
en que ya no estarían a su lado
para cerrar ventanas contra el cierzo
y resguardar su espíritu del agua.

 


 

En medio de los astros

 

Miedo, terror, conflictos,
centauros de la guerra que cabalgan
asolando el planeta que habitamos
mientras la tierra gira y baila
en medio de los astros,
vistiendo sus añiles de estaciones,
rotando tiempo en luz y sombra
contra relojes mudos y almanaques
que no saben medir nuestra existencia.

Así pasan veranos con otoños,
inviernos despiadados, primaveras…
El mar es un inmenso cementerio,
la greda que pisamos se coagula
con sangre de inocentes. La injusticia
galopa a horcajadas de ambiciones,
mientras ríe la parca y se disfraza
detrás de unos tratados criminales
y firmas consagradas por la usura.

Hastío, desengaños, felonías,
miserias, sordideces y ruindades,
cohabitan con destellos de ilusiones
en noches que despliegan su hermosura,
con albas prodigiosas y esperanza
de que el planeta avance y se sosiegue.
Quizá, en esta locura que vivimos,
─ y el inmenso dolor de ser humanos─
tan sólo la Belleza nos redima.

 


 

 

 

 

 

 

 


 


Ir al Inicio