Elena de Torres Ramos


La voz de los niños

.......Vemos la televisión. Los niños salen a un escenario y cantan. Los familiares aparecen de vez en cuando, a veces solos, a veces en imagen partida, con su ataque de nervios y sus lágrimas, y su amor de padres, y de abuelos, y de tíos. Hay un jurado, tres cantantes de reconocido prestigio sentados en unos sillones rojos, de espaldas, escuchando. Si les gusta lo que oyen giran el sillón y entonces a ellos se les cumple la ilusión que les ha llevado allí. Entonces ellos saben que cantan bien y que podrán seguir adelante, que sus sueños se van haciendo realidad.
.......Es todo muy emocionante. A mi derecha, él, mi marido, parece que fuera a llorar. Yo recuerdo el patio de mi niñez, la mesa sobre la que yo subía mis ilusiones de artista. Fue mi padre quien me hizo realidad los sueños. Estaban hablando él y otro hombre, y mi hermana cantaba en algún lugar de la casa. ¡Qué bien canta tu hija! Y entonces mi padre dijo que sí que cantaba bien, pero que mejor cantaba yo, y me puso su mano encallecida y noble sobre la cabeza. Recuerdo esto y digo: “Si yo fuera niña, iría a este programa”.


 

La feria de Torrijos

.......Nos llevaban a los ocho hermanos en un carro todo de madera con asientos a los lados que arrastraba un borrico que llamábamos lento se pueden imaginar ustedes por qué, bajo aquel sol hirviendo y aquella mucha luz, por aquellos caminos de tierra que allanaban los pies de los hombres y las bestias.
.......Había tiempo para contar los dineros que te daban en casa para la feria muchas veces.
.......Digo esto porque un año conté las monedas hasta diez veces: una perra gorda y diez perras chicas.
.......Pero lo peor fue que no sé cómo aquel año cuando llegué a Torrijos no tenía ninguna. El disgusto fue tremendo; pero no lloré: el ser muchos hermanos trae esto, que te las tienes que apañar tú sola muchas veces.
.......Mi padre, cuando se lo conté, no dijo más que: “no sé hija, se habrán caído por el camino”. Y me dio una perra gorda más, y un beso.
.......No sé cual de las dos cosas agradezco hoy más.


 


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