Anoche tuve un sueño, mejor dicho un sueño que engendraba otros sueños, podríamos llamarle un tejedor de sueños, un “Dream-Weaber”.
Me encontraba en una amplia oficina, esperando, en una fila que culminaba en una empleada. Al alcanzar la ventanilla la mujerona me miró; me miró de arriba a bajo, y dijo:
- La dirección de su “blog” y de su “página web”, por favor.
- Aún no las poseo.
- Para solicitar trabajo son necesarias ambas cosas. Le diré más, sin ellas no se es nadie en La Red. Pida información en los edificios HTML… El siguiente por favor.
Al salir de la oficina me encontré en la gran avenida, la mundial y amplia telaraña conocida como la “World-Wide-Web”, que nacía en la plaza de Internet, en donde se alzaba un monumento con tres enormes uves dobles.
Tras atravesar las calles Hardware, Software y Microsoft Word, divisé dos grandes edificios: el “Html-local” y el “Html-remoto”.
Al entrar en el primero de ellos me quedé asombrado: algunos empleados tenían un tamaño enorme. Mi rostro debía resultar tan cómico que se me acercó una encantadora señorita:
- Está usted asombrado ¿verdad? Sí, es verdad, en esta compañía los empleados de mayor rango se distinguen también por su tamaño, son los llamados encabezados, los h1, h2, etc. Al resto, los que no tienen jerarquía alguna los llaman párrafos… Y ahora, como supongo que está usted buscando información, le aconsejo que se una a algún grupo, sólo no podrá hacer nada. Si usted quiere, le llevaré a la asociación a la que pertenezco, “ESCRITORES EN RED. ASOCIACIÓN MARQUÉS DE BRADOMÍN”, en donde le ayudarán a desenvolverse en La Red, en un ambiente de cordial camaradería. A propósito, yo estoy soltera, ¿está usted casado?
Nº 19 de mis textos en la Red.
Está también incluido en el libro " LECTURAS EN LA CUARTA DIMENSIÓN"
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