COLUMPIO DE NIEVE
por Francisco Onieva
Ha nevado. La imagen
del parque marca un nuevo itinerario
para los niños:
caleta abierta al mar,
avefría perdida entre las lomas.
El columpio de nieve tiembla.
El silencio se vuelve más audible
en lo blanco
y la vida recorta su silueta
desde pequeños.
Sedimenta la nieve en nuestra piel.
FALTA DE COSTUMBRE
por Francisco Onieva
La luz amolda el mundo a nuestra mente:
las señales que visten tu cuerpo son mi cuerpo,
mis manos que recogen tus cenizas son ceniza.
El dolor es un huésped desolado
y sepia que regresa
a una casa que nunca abandonó
y que pone debajo de la lengua
una moneda azul de miel,
en los momentos más inoportunos.
Y todo lo que está a los ojos
es imagen de un mar
con olor a madera envejecida
sobre el que la marea traza surcos,
lenta, como las mulas.
El dolor y tu cuerpo
se amoldan a las normas de la luz,
y yo no me acostumbro a las palabras.
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